Hola raza como están, primeramente una disculpa por no haber actualizado pero mi lap estaba en reparación, como ya está como nueva y un poco mejor ahora si seguiremos con este proceso de evangelización.
La respuesta de la Trivia anterior es: Bartimeo
Aquí está la gran enseñanza que nos deja.
Marcos 10, 46-5
“En aquel tiempo, mientras Jesús salía de Jericó acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, Bartimeo (el hijo de Timeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: ¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí! Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten compasión de mí! Jesús se detuvo y dijo: Llamadle. Llaman al ciego, diciéndole: ¡Animo, levántate! El maestro te llama. Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le dijo: Rabbí, ¡qué vea! Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.”
De esta lectura podemos sacar dos enseñanzas principales.
Primera.- “¡Animo, levántate! El maestro te llama.”
“ Muchos le increpaban para que se callara”.- Cómo somos buenos para aprender frases a las cuáles nunca debimos hacer caso, cuántas veces nos encontramos con personas que sólo porque tienen alguna autoridad de algún tipo creen que tienen el poder de juzgar si puedes o no hacer tal o cual cosa, o si tienes la capacidad de lograr algo. Gente que te censura (más por ser Joven) en actos cuyo único problema es que son distintos a los que ellos usan para lograr cosas. Pero no por eso debemos de criticar o juzgar a ese tipo de personas, debemos de entender que lo que los mueve es un amor a la Iglesia que a veces opaca su amor a Xto. Si tienes conciencia de algo y lo haces por amor a Dios, hazlo; has como el ciego que se hizo el sordo cuando le dijeron que se callara porque ese no era el “protocolo”.
“¡Animo, levántate! El maestro te llama.”.- Cuántas veces hemos necesitado que alguién nos diga estas palabras, cuando sentimos que estamos olvidados del mundo y que no podemos más, esas veces en lo que lo único que necesitamos oír es ánimo sigue adelante. También encontramos ese tipo de personas que te dicen, si se puede y hay una esperanza. El problema aquí es mantenerse dentro de lo sano ya que tendemos a caer en los extremos, en encerrarnos en la parroquia sintiéndonos “bien” y no hacemos nada por los demás
El consejo es que no sigas a ninguno de los dos grupos y que sigas a tu corazón y a Jesús
Segunda.- ¿Que quieres que te haga?
En esta parte de la historia se observa un comportamiento que refleja el verdadero sentir y actuar que debería de tener un cristiano. Muchos vamos a misa o al santísimo para “aliviarnos”, para sentir bonito, para llorar, para sacar los mocos a pasear y un montón de cosas que nos alivian pero no vamos con la disposición de que nos “curen” que es mejor y que es el propósito.
Vamos y le decimos que lo queremos pero cuándo quiere hacer un cambio en nuestra vida simplemente lo ignoramos “Jesús yo te amo”, “lo sé pero déjame cambiarte ese carácter, ese rencor que guardas, ese autoengaño, esa mediocridad en potencia” y le decimos “no pasa nada Señor yo estoy bien y te amo”. Creemos que Jesús es Santa Claus y le pedimos cosas que no nos benefician o que no nos hacen crecer. Hay que aprender del ciego que se acercó al maestro y le dijo simple y tajantemente “quiero ver” y así quedó curado. Tal vez tengamos vista física pero espiritual?
Nueva Trivia.-
La Biblia dice y nosotros sostenemos que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y de Jesús en consecuencia pero: ¿En qué somos iguales si físicamente y culturalmente todos en el mundo somos diferentes?
Bueno cuídense y recuerden.
“TODO LO PUEDO EN XTO QUE ME FORTALECE”